El trap es un género musical que fluye, y que se cruza con otros para dar lugar a auténticas maravillas. El indie ha abierto la brecha, y el trap ha versionado al pop. La habilidad e de cortar y pegar, para dar lugar a nuevas piezas. Mucho trap y mucho arte.

El trap y sus versiones ¿Qué pasa con el trap y sus versiones?

¿Qué ha pasado últimamente entre el Indie y el trap? Dos mundos que parecían opuestos se están cruzando, y nos están dejando verdaderos temazos. Aparentemente  el indie interesa a un público muy distinto que al que le puede interesar la música trap, esto se queda en la apariencia, porque en realidad no hay tantas diferencias entre estos dos sectores. Y aunque los puristas se echan las manos a la cabeza, tenemos pruebas de que este matrimonio sí funciona.

Uno de los primeros grupos indie en experimentar con el trap fue Los Planetas. Nos venía a velocidad años luz, y desde muy lejos. Y es que Islamabad es sin lugar a dudas una versión de Ready pa Morir de Yung Beef. ¿El resultado? Un tema intenso,  que cruza la intensidad propia del trapero con la profundidad de las letras de Jota. Los Planetas cambiaron la letra de Yung Beef para recuperar el existencialismo propio de los dos cantantes, un existencialismo totalmente callejero en ambos casos. Así, este magnetismo envolvente hace que tanto Islamabad como Ready pa Morir tengan ese efecto imán que tanto nos gusta.

El trap y el Indie se juntan, se mimetizan y se compenetran.

Pero, no nos paremos en esto. Porque Islamabad era el comienzo, pronto llegaron los demás. El Último Vecino sorprendió unos días después con Mi Chulo una versión del tema homónimo de La Zowie. El propio grupo afirmó que la canción de la trap queen española había sido una de las más tristes que habían escuchado, y dándole un carácter personal, crearon un tema intenso, lleno de matices.

“Hoy se bebe y se sale, ser un infiel ya de nada vale”

Mención especial hay que hacer de Soy Peor la canción del gran Bad Bunny versionada por The Parrots. Con el grupo madrileño, el trap se convierte en guitarreo del bueno, y se impregna del espíritu garaje que es tan característico de The Parrots. Nos cogemos una cerveza en pleno agosto, y escuchamos el relato de una decepción, pero sin el tono triste e intenso de Bad Bunny. El mismo tema, para situaciones distintas.

El trap y el indie están de luna de miel, y el resultado es un estilo entre dos aguas que traduce a la perfección la libertad de creación. Lo que la música ha unido que no lo separe nadie.

 

 

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